martes, 26 de enero de 2016

Siempre que hacemos el Amor, colgamos de la nada




Para cumplir la apuesta
te quitas los zapatos
y te dispones a atravesar el farallón
de sur a norte,
y trepas por los riscos empinados
con tus pequeños pies desnudos
mientras el fantasma de una mula
galopa entre tus piernas. Sospecho
que te excitan las rocas y el abismo
y al evocar un resbalón,
veo una imagen tuya que cae, cae
y que
cae
montaña abajo y los picachos tenues
se convierten en duros arrecifes
que rasgan tu cuerpo y tu mirada.

Ahora
te vuelves en la mitad del sendero,
me sonríes
y te dispones a llegar
siempre descalza,
a la estación gris donde te espero. Me ofreces
que hagamos el amor colgando del abismo.
Te respondo:
siempre que hacemos el amor 
colgamos de la nada,
de modo
que no son novedad los riscos negros,
este vacío latiendo en el aire de la tarde,
en tu vientre,
en cada uno de los dedos de tus pies;
  en nuestros cuerpos
que en unos minutos se revolcarán sobre la piedra.

Despreocupada ríes y te lanzas
sendero arriba,
sendero abajo;
resbalas y estás a punto de caer.
En tres minutos deberá llegar a la planicie:
el amor,
 la muerte;
en todo caso,
el encallecido tiempo del reloj
que sostiene con su  tic tac envejecido
los remotos penachos de las águilas.

GOCHO VERSOLARI





Ilustración: Vvola

lunes, 18 de enero de 2016

Los abismos se emborrachan de luz



Los tambores llegan de atrás,
de muy atrás
atravesando selva
tras selva
liana
tras liana. Un ejército de monos
entronizan a su rey
bajo un crepúsculo verdoso. Los tambores
no dejan de sonar
en mi bajo vientre
en mi pecho de milenios,
en el acero de las noches de tormenta,
en la potente mirada de los rayos.
Construyo una montaña para que la trepes descalza
mientras los tambores hablan en retazos
de un viento lejano,
 de una jauría de ángeles,
del incendio del mundo.

Tus pies llegan al último arroyo
mientras truenan los silencios de una era
y el cosmos se destruye.
Por  donde pasas hay una nube azul
cargada de luciérnagas y verdes. Niños diminutos
escapan de tus huellas y construyen
una cabaña, un río,
una represa de castores.
En tanto una pareja de labriegos
 hacen crecer embriones de la tierra.

Los tambores hablan de ti
cuando la noche apronta edredones
y los insectos se arrojan desde el aire
al cauce seco y duro de los siglos.

No te detengas. La luna
te sigue paso a paso. Los abismos,
se emborrachan de luz.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Iwerjsa

miércoles, 13 de enero de 2016

"Nunca beses a nadie..."





De marcharte en mitad de la noche,
recuerda guardar los secretos;
nunca beses a nadie; en tu saliva
brilla el misterio de la voz del anciano
bajo la luz de abril. 

Nunca acaricies con ternura; recuerda
la bestia plumosa que esconden tus palmas
y las infidencias con sonido de oboe
que vibran en tus dedos.

Te marchas;
un potro se lanza al ruedo de las nubes
donde acaecen tus pisadas;
con un maniego pico,
un pájaro de plumaje macramé
toma las semillas que tus plantas
riegan en el atardecer.

Conserva los secretos
azules, 
muranos,
sonoros hacia adentro
como tus pies desnudos
cuando pisan el solar de las sombras
para no despertar al anciano que vuela
en las cuadradas nubes  de los sueños

A eso de las seis,
el reloj de la torre suelta los soles verdes
que en la noche treparan despacio
desde las profundidades de la tierra.
Estás a mi lado
y a la vez
en el extremo de la cruz del sur,
abalanzándote sobre los cerros grises,
bebiendo a mares
el  angular licor
que las estrellas destilan gota a gota,
trago a trago
para volcar en cada una de tus huellas.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: from_nothing_to_nowhere_by_mrkostas

miércoles, 6 de enero de 2016

La perla que guardas en tu talón derecho



Regresa.

Te veo en sueños
bajar descalza la colina, 
sonreír a los pájaros que cantan en la lluvia
y trepar otra vez a los andamios
que te separan del mundo de abajo. 

Regresa. 

Te has arrojado muchas veces
a la boca del monstruo. En tu talón derecho
guardas  la perla blanca
la que encontráramos en el inicio de los mundos
cuando   el primer manantial se abalanzara jubiloso
de la primer montaña

 Regresa. 

La próxima vez que el monstruo te devore
resucitarás desde tu pie
y el mundo volverá a ser niño:
se apagarán todos los orcos; 
se llenarán de mariposas
las pesadillas. 

Lentamente agonizas; 
  las estrellas diluvian  
en tu mentón.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: Schia025

sábado, 2 de enero de 2016

Dicen que la muchacha tiene novio




Dicen que la muchacha tiene novio;
que por las noches,
baja las montañas de las nubes,
la toma en  brazos,
sube la escala del cielo
y regresa con el cuerpo de la amada
desnudo, 
inerte,
hasta las profundidades del averno.

Dicen que la muchacha tiene novio
y en las mañanas de la primavera
recorre descalza la ribera del arroyo,
ajena a los murmullos,
y al aura verde 
que las comadres dejan en el aire.
Recoge del río
agua en jarras
que calentará en la vieja estufa
para bañar a su padre en la tina de madera.

Esta noche de creciente
regresará su prometido: 
un par de cuernos rosas,
un tórax prominente. La tomará,
y la hundirá en la muerte
para resucirtarla con su aliento. La muchacha
despertará en su cama con las mejillas rojas,
con un canto en los labios.

 Esta tarde
no bañará a su padre
que esperará desnudo hasta el crepúsculo
sentado en la vieja tina de madera.

La  hija
sigue en luna de miel mientras la alcoba
se mece suavemente
sobre los  tiernos abismos de la noche.

GOCHO VERSOLARI

Ilustración: ________tales_of_love_by_duongquocdinh