jueves, 23 de noviembre de 2017

A veces duele el resplandor del dia



A veces duele el resplandor del día,
estas llamaradas de adentro
que calcinan algunos pájaros y se detienen
cuando el lago helado de las doce
se derrama en tu escote.

Después volarás apresurada
por silentes cornisas, por miradas ciegas;
después 
atravesará la tarde un somormujo  azul 
En su pico 
el cielo se beberá a sí mismo
 y a cien mil damas escarlata

A veces duele el resplandor del día
cuando te descalzas en la quinta nube
y empiezas a bajar
por las costuras de la luna,
por el vientre sedoso de los pinos
por el otoño que se derrama
en el ombligo de la próxima alborada.

A veces como ahora
el resplandor del día es una pica que nos atraviesa
y la dulce agonía
que se derrama lenta, demorada
por crepúsculo oscuro de tu escote.  

GOCHO VERSOLARI

viernes, 17 de noviembre de 2017

EL CRISTO SALVAJE - 1 - Introducción


La  propuesta suena simple:  se trata de invocar sin muchos preámbulos a ese ser que hemos dado en llamar el Cristo Salvaje, es decir el que no se aviene ni se puede encuadrar en marcos confesionales, dogmáticos, ni aún en los principales documentos que atestiguan su existencia: los Evangélios, tanto apócrifos como canónicos. Los pocos preámbulos consistirían en  dejar de lado aunque sea de modo temporal, las nociones previas,  ya fueren  las pautas religiosas adquiridas, en especial  cristiana, católica o evangélica o  la eventual elección de posturas agnósticas, ateas  o de otros credos y simplemente convocarlo.

Por razones  geográficas, culturales y congénitas,  el Cristo Salvaje se encuentra en nuestro interior.   Cada respuesta, cada diálogo, cada vínculo con él, es intransferible y único y se resuelve no ya en un marco teórico, sino en el silencio de la relación íntima. Del mismo modo el resultado de esta comunicación tendrá tantas variantes como personas existan. Esto excluye cualquier forma de organización en torno a esta expresión de Jesús; cualquier iglesia en la forma en que se presente. La prédica jesuánica se formuló como una postura general que sólo tenía sentido en la vida de cada persona, sin que necesitara recurrir a ninguna organización como mediadora.

Esta  exposición  no debiera ser otra cosa que una somera  guía para  el mencionado encuentro. Sin embargo, los texto,  llevan cerca de un año en proyectos frustrados. Luego de varias reflexiones, concluí que deberían  iniciarse describiendo  el apelativo de salvaje en relación con otras formas religiosas. Esto permitiría entender algunos puntos necesarios para motivar y concretar el encuentro  citado.


1)     El elemento salvaje en otras cosmovisiones.

Las otras dos grandes religiones monoteístas, no presentan un “fundador salvaje”.[1] Esto ocurre porque en el momento de su fundación no ocurrió un evento conflictivo de la talla que tuvo el cristianismo, en el cual un grupo de poder se empeñó en hacer desaparecer todo vestigio de lo que fuera la religión original.

Tanto  en el Judaísmo como en el Islamismo se dan las siguientes características:
-        Existen dimensiones esotéricas debidamente definidas: en términos muy generales, la Kábbalah y el Tassawwuf. Para seguir las mismas se requiere, según las reglas de juego de los monoteísmos occidentales, que se practiquen en forma estricta los rituales exotéricos. [2]
-        Existen barreras permeables entre ambas dimensiones:  exotérica y   esotérica. Hay sincronicidad, comunicación, correspondencia entre una y otra.
En el cristianismo eclesial, ya sea católico o protestante, no hay una dimensión esotérica. El dogma es inflexible y no admite otra actividad dentro de los límites de la iglesia. Se advierte con facilidad la ausencia  en el mundo cristiano de un fenómeno equivalente a la Kábbalah o el Tassawwuf. La Masonería, los Templarios y otros movimientos pudieron haber cumplido ese papel, pero en este momento el área esotérica se halla completamente divorciada de la Iglesia. [3]
Los cristianos iniciáticos o “El Piojo en la Peluca”

El Piojo en la Peluca es el nombre de un cuento del escritor marplatense Armando Chulak. No he podido conseguir su versión original, de modo que realizaré una síntesis del mismo:
Un piojo se instaló en una peluca estilo italiano, creyendo que se trataba de una jugosa cabeza. Con el paso de los días, el insecto procuró extraer alimento de aquella blanda superficie, pero lo único que lograba “era aspirar de vez en cuando una liviana pelusa con lejano sabor a cordero”. Otros piojos le advirtieron que corría el riesgo de morir de inanición, pero el parásito seguía empeñado en permanecer. Afirmaba que aquella cabeza  tenía nutrientes desconocidos y él, con paciencia se haría con ellos. El desenlace fue el de esperar: el piojo enfermó de hambre, murió   y cuando cepillaron el postizo, su cadáver fue arrojado junto con el polvo.

Del mismo modo, el cristiano que procura seguir una vía iniciática y que se une a la Iglesia católica, por más que pugne no encontrará ningún alimento válido. La estructura eclesial está armada para evitar cualquier expresión de esoterismo. Esto es particularmente grave, debido a que el esoterismo es el núcleo, la materia viva de un proceso religioso. La Iglesia por supuesto no es un proceso, sino una férrea institución que hace ya mucho tiempo ha confundido la inmutabilidad con la inmovilidad. Una especie de cadáver fosilizado, de quien los fieles esperan inútilmente una señal de vida.

Así y todo, es válido que el cristiano iniciático participe en la Iglesia, pero es desde sus filas de donde debiera llegar una crítica valiente y decidida, ya que él es quien tiene la capacidad para modificar esas estructuras heladas. Es quien, propiamente hablando, lleva en sí mismo el germen más profundo y vivo de la esencia religiosa.  

Este marco de inmovilidad, rigidez y muerte es el que permite el surgimiento del  Cristo Salvaje El mismo  se presenta con toda la fuerza para corregir el curso de una acción devastadora: la dominación romana sobre Galilea. La misma se sigue desarrollando en la dimensión mítica de una historia que no ha concluido. La Pax Romana sobre la nueva Galilea: se le permite expresarse, pero se la controla y de un modo u otro se desautoriza y aniquila toda voz que surja de la misma y que suene a herejía.

El Cristo Salvaje continúa   su lucha contra “El Dios del Mundo de la Ira”. En el momento de su vida como hombre, y como resultado de dicha guerra  en la que nunca se tomaron las armas convencionales, él sufrió un proceso de Fragmentación y ataque directo, lo que se tradujo en su prendimiento y posterior condena. Como respuesta, Jesús produjo una Desfragmentación y una Impregnación en lo que sería la descendencia humana en esa parte del mundo por los siglos venideros.

En los presentes artículos sobre el Cristo Salvaje explicaré estos procesos de carácter mítico. Baste ahora decir que la impregnación se refiere a un salpicado genético, a una presencia en el psiquismo de aquellos que nacerían en el occidente. De este modo  todos los que de un modo u otro registramos esa descendencia podemos identificar al Cristo salvaje porque es una imagen que llevamos dentro con  características de arquetipo.

-        Los que disponemos de esta condición, deberíamos, aunque fuera una vez en nuestras existencias, enfrentarnos a esta entidad sin el lastre confesional y bíblico que siempre la ha acompañado. De allí puede surgir el amor, la adhesión intensa, el rechazo, la indiferencia o incluso el odio.
                  


 GOCHO VERSOLARI






[1] Lo que no significa que el Islamismo y el Judaísmo carezcan de problemas. Dicho de otro modo: sus estructuras exotéricas permiten y de algún modo protegen el desarrollo iniciático, pero con el paso de los siglos hay problemas en lo que llamo la Movilidad Tradicional, es decir la transformación necesaria para que se mantenga viva. Este proceso, común a todas las religiones y tradiciones del  planeta, se complica en el caso de los monoteísmos, los que tienden a la rigidez ya sea dogmática o ritual.
[2] En mi opinión no es absolutamente imprescindible, o al menos no es necesario que el buscador adhiera a un credo confesional. Basta con que adopte una cosmovisión coherente con las características de su búsqueda, tanto de los objetivos de la misma como de las características personales marcadas por detalles vocativos. En Oriente   el marco exotérico rara vez muestra características confesionales y las tradiciones expuestas en las diferentes corrientes religiosas tienen una movilidad y una visibilidad que permite acceder a las mismas sin tantos requisitos.  
[3] Es significativa la relación de la organización “El Yunque” de origen mexicano, ahora trasladada a España, responsable de varios homicidios políticos en ese país y vocera del papado, aunque no admitida oficialmente. En estos días es conocida por una de sus ramas más externas: “Hazteoír” que combate la homosexualidad, el aborto y mantiene posiciones extremas y totalmente  funcionales a Roma. Sin embargo, “El Yunque” no forma parte oficialmente de la Iglesia. Al parecer cuando se ingresa a cierta instancia de la organización, se requiere de un juramento y un ritual que supuestamente está tomado de los inquisidores. Además del mismo, el aspirante debe cometer algunos delitos como prueba de fidelidad a la organización: atacar una clínica en la que se practiquen abortos o atentar contra representantes de la homosexualidad. En el momento en que el Papa exigió que se explicite y se someta a la iglesia dicho ritual, la organización se negó, por lo que se la mantiene fuera de la estructura eclesial, a pesar de que se la sigue usando para llevar adelante el aspecto más agresivo de las políticas de Roma en cuanto a temas pastorales. Esta es una demostración del odio de las jerarquías eclesiales al secreto provenga de donde provenga. El ejemplo es el de una organización a la que se podría tildar de contrainiciática y que revista de algún modo en las filas de la iglesia, pero cualquier desarrollo de tipo esotérico genuino es combatido de raíz, con lo que se ha generado en el curso de los siglos este cristianismo pueril; esta religiosidad como área opuesta a una auténtica espiritualidad. 

miércoles, 15 de noviembre de 2017

Nunca Niegues los Silencios de los Pájaros

A Bird May Love a Fish by JessiBeans

Los pájaros, 
se desdoblan lentos
en otros pájaros de colores más subidos
y vuelan rampantes
como obuses, 
como faros
hasta atravesarte las costillas
y antes que abras la boca para gritar
 habrán entrado a tu corazón
y desde ahora
al desnudarte, 
tu piel tersa mostrará el escorzo de las plumas
y el sueño de un ala 
mientras te retuerces en los brazos del amor
(y a eso de las doce te escaparás descalza
luego de haber olvidado tus zapatos
en la casa pequeña del atardecer). 

Nunca niegues los silencios de los pájaros. Tú misma
eres una masa caliente, palpitante
que día a día vuela entre los buitres sin alas
de la tarde. 

GOCHO VERSOLARI

Dragones





Se deslizan dragones por el cenit:
pequeños como ácaros
y a la vez enormes como cosmos
y vuelan azules,
 prometiendo
que cuando terminen de pasar
surgirá un nuevo cielo:
flamante, 
terso
como las nalgas de un recién nacido. 

En tanto los dragones 
amasan panes negros
para que los hombres construyan edificios
con cadáveres en los cimientos.

En tanto los dragones
se detienen en las ventanas de la noche
a ver tu sueño descalzo, agudo, lento
tenderse como  masa caliente
sobre sus sexos. 

En la mañana un dragón recién nacido
caerá en la taza de tu desayuno. Cuando lo bebas
correrás desnuda por los campos,
copularás los árboles,
la entretela del día 
y una maraca de arroz que tu abuela olvidara
sobre la hornalla yerta,
al final de la fiesta,
cuando una melancolía repentina
se adueña de los peces,
 de las aguas del lago
y de tu sexo. 

GOCHO VERSOLARI

viernes, 3 de noviembre de 2017

Estallarás desnuda





Desnuda
atravesarás el puente
que los pájaros tendieran sobre el alba.

Después estallarás en la llanura
que se tiende en las cercanías de la casa. 
Después
serás un soplo 
del soplo de mi sangre;
después
pronunciarás palabras sueltas
que con el paso de los siglos
trasmutarán en frases,
en párrafos,
en puentes
sobre los que regresarás desnuda
para estallar en las llanuras de mi muerte.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 30 de octubre de 2017

Tu Danza




...y tu figura danza
a través de las sombras
 a través de las luces
a través de este instante.

 Con los ojos cerrados
mueves tus pies desnudos  
(la muerte
reproduce tu danza debajo de la tierra).

Tu baile llega hasta el  lejano océano,
donde los marineros otearán el alba 
como  enormes pájaros 
inmóviles;
silentes.

El peregrino  que marcha  desde siempre,
murmurando canciones, 
dispersando desiertos,
bailará contigo en la forja del cielo.

Tu danza
es una invocación, es una puerta;
 un puente que une los ocasos,
un pájaro que ha tomado 
la forma de tus pies
y que   traza en el cielo de otoño
los caminos que unirán esos reinos dispersos
a la altura de tu cuarta costilla. 

Descalza
bailas, descubres el cielo,
conjuras los planes de la arena;

tus pies blancos
terminan destrozando jornada tras jornada
 el halo tornasol
de mi agonía.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 23 de octubre de 2017

Duma da dum




Duma da dum
dices y los jeroglíficos se vuelven pájaros
y duman y duman 
da dum.

 En este hecho de vivir,
cuántos cadáveres caen como lluvia
desde el  centro del sol

Du
Ma
Da
Dum

repites mientras cacarea la tarde
desafiante,
entre pendones y rostros de guerreros.

Da da di
Da da do
Da da du

Llueve mientras el silencio se concentra en un trozo de nube
y los aguaceros se retiran a un punto del cuarto
desde donde me miras desnuda,
con los milenios colgando de tu espalda
y en cada amor que nos recorre
la vejez gana una medalla
y una mano huesuda, achicharrada
nos va tejiendo
 desde el futuro
donde dadim dadam dadom
suena el balón 
de los milenios
de los instantes 
y en el  tiempo remoto, indefinido
encontramos el punto reptilínio
que olvidara la estrella 
dentro de la poceta de porcelana; que olvidara,
en  el último rincón del jardín
donde se abalanzan las lluvias de mañana
y trepa  el sol. 


GOCHO VERSOLARI

domingo, 15 de octubre de 2017

Variaciones sobre el Silencio






Tus pies se perfilan en el horizonte. De ellos
surgirán las nubes de la aurora. 
Después llegarás vestida de ave
y se precipitarán aludes luminosos
por las laderas de la media mañana. 


(Silencio negro.
Silencio blanco. Una copla
se desmaya en el pico del somormujo).

Silentes, las ramas del otoño
 se animan a morir 
mientras el inmóvil techo de la noche
se precipita en un atardecer licántropo. 


Cuanto silencio
en tu deseo 
hierático y arcano, 
alto como las torres de tu desnudez
colgadora de pendones 
pirómana de pasados
lejanos y reciente. 

Descalza te atreves a morir
y a revivir 
en el filo de la guadaña de la parca.
Descalza
escapas por suelos sembrados de uñas,
de dientes afilados,
de los panes deshechos de la tarde

Tus pies han llegado hasta mi cama. Calentando la noche
el sexo se precipita desde las cumbres del cuarto,
desde la luz precaria que brilla en la mesa de noche
y una bestia de aire enrarecido
se estrellan contra los pendones de la cama. 

Muestrame tus pies, 
cargados de milenios, de los fuegos primeros;
tus pies,
creadores de kalpas. 
(En tus dedos
los universos cuelgan en racimos).

El fantasma de las lluvias de la semana que viene
no deja de mecernos,
de acunarnos,
de cantarnos  los vórtices 
mientras un pájaro rojo y somnoliento
empuja el amor desde mi vientre.


(Cubre tus oídos:
las estrellas
                       aturden).

GOCHO VERSOLARI

viernes, 6 de octubre de 2017

En el salado orbe de los pájaros






En el salado orbe de los pájaros
el mundo se abriga
con el edredón violeta de la tarde.

En tanto los cabellos del cielo
gotean mechas y panes sobre el pavimento
que acaban de pisar tus pies desnudos
dejando esas huellas 
que sólo pueden ver mis ojos. 
(Afirmaste alguna vez
 que tus pisadas,
que todas tus pisadas
se dirigían a mi cuerpo ,
enhiesto en esta tarde,
cargado de piedras y de años,
de bueyes, de manzanas,
de panes y de estrellas). 

Un mechón de primavera
se acurrucará en el centro de la planta
de tu pie derecho
y caminarás con él
y treparás las colinas del hielo...

El poeta hablará de la abubilla,
y con su voz 
regurgitarán los trinos 
en las entretelas de la brisa

Hay un gusto salobre en el invierno,
hay un pan gigante que se tiende
cuando te detienes en la cima exacta 
de tu dolor grisáceo
y miras al sur, 
a las bandadas que se acercan y se alejan
en esa mezcla de baile,
de apartarse de la sal
y de beber los cristales con las ansias
que día a día llegan  del empíreo

...en el salado orbe de los pájaros,
el deshielo cuelga pendones azules
 llueven los goces en el mediodía
y el sol estalla...

Arañan tus empeines las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

sábado, 23 de septiembre de 2017

Introducción al monstruo de la desmesura









Caminar por la ciudad pavimentada de sapos
es atravesar abismos
hacia la desmesura.

En ella el universo 
  se amilana, se achicharra, se dilata,
se engrosa, se tuerce, combustiona y por último
recibe tus pequeños pies 
en sus manos de tierra
   
Desde la sombra de tu ciprés
llegarás hasta el negro puente de antimonio. 
Cuando caigas al vacío,
cada metro de espacio recorrerá tu entraña

Crecerán en tu vientre
garras negras, invisibles
y alistarán los cielos un ejército negro en tu seno derecho,
un ejército blanco en el izquierdo
y los disparos saldrán por tus pezones
y serás a la única a la que hieran mientras la nieve
 forma coágulos de lágrimas


Bastaría una disonancia para que el monstruo de la desmesura
remonte desde las alcantarillas
desplegando desde sus patas
noches devoradoras de todo el pan
que amasara la luna.  

Bastaría saber si regresas
en el lomo de cada desmesura
o permaneces en el fondo del abismo, 
deslumbrada
por las  sirenas de acero y de saliva.

Te bastará con estirar el cuello.
Al estallar en tus pupilas,
los astros me alcanzarán la paz. 

GOCHO VERSOLARI

Grillos



El poniente se llena de grillos 
que se licuarán a sí mismo con afán de panes
y se trasmutarán en atardeceres yertos,
como tu imagen cuando te tiendes a morir
día tras día
en las suaves coyundas del crepúsculo.

El poniente se llena de grillos
y hay sentido en el canto atronador
que se lleva los alveolos del día
y el afán que te recorre
como una sierpe 
emancipada de la tierra. 

Una versión de ti
atraviesa añiles infiernos durante la tarde, 
y nadie sospecha
mientras sirves el té a los convecinos,
que tu sonrisa amable
oculte  fuego en toneladas; oculte
  silencios con forma de dragones
y la totalidad del cielo del poniente
 cubierto de esos grillos laboriosos:
que  barrerán las eternidades de la noche,
arrastrarán auroras
 y estallarán una a una 
las estrellas. 

GOCHO VERSOLARI

El Estruendo del Poema




Te pregunto si escuchas el poema
y niegas con la cabeza. El silencio
resbala por la tarde, 
empapa las cosas de la sala,
sostiene  tus cabellos
 y acaricia tus desnudas plantas.

Te pregunto otra vez si escuchas el poema
y me dices que no hay sonidos, que la tarde
es un barco sin bisagras y sin aire,
que se desploma lenta; que a veces,
tan sólo a veces,
caracolea en tu sexo
 cuando te hago el amor.

Entonces te respondo
que el poema hiende huesos,  
entrañas y tejidos
para abrirse paso y conquistar la noche. 
Te sugiero que lo persigamos,
armados de picas invisibles, 
de plumas de extinguidos pájaros
y de papiros yertos...

Te has dormido. El sillón, sonrojado,
te sostiene como un par de brazos.
Cuando traigo la manta, el poema se desploma
y un chillido nos cubre desde el sol
Hay  una lluvia lenta como un tanque
que anega las bocas y las cuevas;
tu desnudez cerril
que se llena de lunas plañideras.

El poema inaugura la madre del estrépito; 
tú  duermes. 
Desde tus senos desnudo nos amenazan
los buitres del sol. 

GOCHO VERSOLARI

domingo, 3 de septiembre de 2017

Poemas




Flotan los poemas
en el espacio de la madrugada
Algunos tienen sabor a setas ; 
otros,
crecen desde tus pies como extrañas hierbas; 
otros,
se arraciman en mi cuello y marcho entre la gente
con un par de glándulas aladas,
y  mirada de loco.

(El amanecer destila sierpes luminosas
sobre tu desnudez).

Flotan los poemas. Quieren llevarme
a mundos que palpitan
más allá de la tarde.
Lentas las mariposas de la madrugada
traen un sabor azul. Barajo los poemas
y los convierto en lagos
y en los primeros reflejos de la mañana
busco las rocas solitarias
que aún se encuentran bajo la marea. Después,
una lluvia ligera,
un atajo a lo lejos. Los poemas
serán  cientos de tigres , devorarán el día
y construrirán  un escabel con las tormentas.

GOCHO VERSOLARI

La Triste Bestia que te lleva en su lomo






Algunas veces las emociones se aglutinan
y forman aquella bestia alada
que te lleva en el lomo
sabiendo que eres el trozo de mi vientre:
brillas en las auroras; languideces 
en  cada crepúsculo que cubre nuestra alcoba.

Y te veo  en el silencio de la noche
descalza y a horcajadas
 sobre la bestia trepidante
lenta
 rápida,
 silente,
y vuelas hacia la luna mientras otra versión de ti
se detiene a mi lado; 
una tercera
me abraza ansiosa, gime, se desnuda;
precipitándose en mi sexo 
y en mi noche

Emergerás desnuda y satisfecha
cuando la bestia se detenga en el empíreo
y rompa su tristeza
en los lagos alados y brillantes
que encierra ahora tu melancolía.

GOCHO VERSOLARI

La Bestia Rubia





Te marchas azul, descalza; tus talones
se pierden en la ochava y renuncian
al pan caliente y al purè de ocumo
que te sirvo en las mañanas.

Este amanecer dorado que te ve partir
es la bestia rubia de la que hablaba Nietzche
o la bestia sin nombre que evocara  Blake

Desde las canteras de la noche
 emiten sus gruñidos,
 sus panes silentes,
sus brillos;
los morados cilicios con los que golpearè mi cuello,
mi espalda que alguna vez fue tierna;
que ahora
es áspera como tu partida y lo será
en el primer milenio
de la era que se inicia con tu ausencia

Leo las cartas cuando la mañana
me arroja  pàjaros al rostro. Leo las cartas
Dicen que volverás. 
Serás la última bestia,
desnuda y bella como el cielo,
cuando las eras se apaguen y destilen
las gotas postreras
de esta còsmica melancolìa

Regresarás descalza. Tus pies
habrán recogido ojos, 
artefactos,
silencios
de los cósmicos océanos,
de las estrellas que destiñen
cuando dejan de brillar por un momento

Tus plantas
se prenderán de las ùltinas gotas del espacio
y beberás con cada uno de los dedos
los recodos de las horas,
los gruesos gusanos de los días

Deja que cuelgue de la luna; mis caderas
se moverán en péndulo
hacia la tenue neblina de las cuatro.

GOCHO VERSOLARI

viernes, 1 de septiembre de 2017

Los pendones que se Achicharran en tu Ombligo.




Los pendones en tu ombligo
se calientan hasta encender la estera
que tu abuela usara para entibiar el piso
en las noches de invierno.

Descalza, 
bata blanca, 
cabellos liberados,
te aproximas con actitud ritual
a ese fuego que ahora abrasa 
tu pezón izquierdo:
con ojos fijos
y  labios entreabiertos,
 entregarás tu ápice y todas tus primicias
al túmulo hecho de aire y de silicio,
construido con carne de dioses y de cabras.

El túmulo que nevará quemando 
tu bajo vientre,
las plantas de tus pies
y esas encadenadas muertes
que llegan de atrás,
de muy atrás

Los pendones en tu ombligo
se achicharran,
crepitan,
deambulan
y quiebran el silencio negro y rojo...

... y  quiebran,
y destrozan
el silencio de Dios. 

GOCHO VERSOLARI

Guardaremos la Muerte en una Servilleta






En un cielo verde saldrá el sol
y quizá por la tarde
se derrame una lluvia de cenizas
(Los pájaros volcarán índigos  rayos  
en las ventanas azules de la casa).

Te invitaré a que te desnudes
y cabalgaremos los potros invisibles;
que el aire guardara desde siempre.
(Morirán algunas mariposas
en las corolas amarillas de los días). 

Tus ojos se convierten en panes
cuando la tarde llega
y cubres con la bata 
la belleza del día
que nos envuelve como un caudal incontenible
a ti,
a mí,
a la avispa que ha hecho su nido en la ventana, 
a las arañas oscuras de los sótanos,
a los colibríes de la primavera. 

Saldrá la luna en un cielo de añil
y guardaremos la muerte en una servilleta
para arrojarla al río de las cosas. 

GOCHO VERSOLARI

domingo, 27 de agosto de 2017

Los ladridos del sol






Con violencia,
el sol acaba de ladrar cuatro veces
creando un vendaval de silencios y aprontes
que llega a tu esternón
y a través de dulces espirales
embriaga tu pezón izquierdo

Veré tu desnudez en medio de la plaza,
a pesar del invierno;
de los carámbanos que galopan en el aire.
Al danzar,
tu cuerpo blando nos traerá noticias
de lo profundo y lo superfluo de las cosas.

Cuando el mediodía se precipite,
 dirigirás una larga caravana
de osos, mendigos, millonarios
 soñadores, necios, lúcidos
que elevarán  copas sedientas
a tu cuerpo ambrosía,
Su blancura les promete
aquella borrachera primordial
que abrirá oídos, poros y gemidos
a los eternos,
 sonoros 
inframúndicos
                         ladridos del sol.

GOCHO VERSOLARI

viernes, 25 de agosto de 2017

Los pájaros sin forma del vacío






Te empeñas en caminar por las cornisas de la luna
mientras me meso los cabellos
al ver tu pie derecho
adelantarse al izquierdo
y un rebuzno de unicornios atrona el cielo
y el vendaval de las horas que matamos se apresura a llegar
tibio
lento
silencioso
haciendo vibrar las estrellas con un viento invisible
como todo viento
y tú haces equilibrio
en esa cornisa tan delgada
como el filo del cuchillo que usa el tiempo
para cercenar nuestras ansias día
tras
día

Reconozco que tienes el equilibrio
propio de los eones cuando se encabritan
y destruyen un mundo mientras realizan complicadas piruetas
entre las mallas estelares.
No hay un mañana
me dices con una sonrisa y una lágrima
mientras apoyas la planta desnuda de tu pie izquierdo
sobre la cornisa filosa
a punto de hender tu carne blanca
como el sueño de un ornitorrinco
que se desplazara hacia el sur, siempre adormilado,
anhelando  amor, casa; anhelando el pan caliente de los besos.
Pienso que quizá falte poco
para que llegues a la plataforma de la noche
y te recojan las manos de los elfos
y yo detenido en la tierra,
con mis propios pies hundidos en el agujero que me obligaran a cavar
en esta cueva que noche a noche se lleva mis sueños y mis viajes.
Quizá me acueste en la oscuridad
y allí baile contigo en la delgada cornisa. Tú
Yo,
y los pájaros  sin forma del vacío.

GOCHO VERSOLARI

Una pequeña araña en el borde del cielo





Por el borde del cielo
 corre una araña pequeña, 
emitiendo endechas hacia adentro
y arrojando dolor 
sobre la tierra recién sembrada.


Los dioses
desfilan desde el escorzo de una nube
y me muestran sus caderas azules,
las pirañas que emergen de sus ojos
mientras la luna se abalanza inmóvil
y me sostiene en equilibrio sobre las hondonadas

Por el borde del cielo
la araña  teje y teje
para que los destellos de su tela
nos oculten el brillo de las cosas,
la enceguecedora luz de tus tardes, 
tus mañanas
y los cencerros destellantes 
 de las criaturas olvidadas de los bosques.

La araña teje y teje.
Una muchacha
tiembla en la espesura con los ojos vendados.
Podría descubrirlos
y ver el sol convertido en conejo
deslizándose en el pan de la tarde,
pero prefiere el silencio del miedo
Labios resecos
un resplandor de cenizas
y el cuadrado azul de los cadáveres

La pequeña araña en el borde del cielo
despliega su enorme tela
sobre la eternidad.

GOCHO VERSOLARI

Muerta o viva




Muerta o viva,
lo sensual te transita:
serpiente grave
que a veces se transforma en tormentas
blandas,
poderosas. 

Muerta o viva
la blancura de tu cuerpo
atraviesa las noches de cuero
que tienden bocanadas de sapos
sobre callejones y silencios

La muerte y la vida corren sobre tu frente
como luces desbocadas,
furiosas,
con el júbilo negro de los siglos.
Divides las aguas del dolor
ccuando llegas descalza entre bloques de nada
a inaugurar con tu silencio
el crepúsculo de los insectos de la noche.
Alguien te estrangula,
o hiende en tu vientre
el puñal que ocultan las estrellas.



Atardece. Tu mirada
es un reptil moribundo en mis entrañas.

GOCHO VERSOLARI

miércoles, 23 de agosto de 2017

Sinuosidades






Sinuoso,
el poema recorre los caminos que el día
dibuja en las alas de los pájaros. 


Me dices:
"Si somos aire,
podremos irnos con las palabras que pronuncias"

y miras a través de la celosía  

buscando con los ojos 
los mundos ocultos en las briznas,
en las partículas de viento
o en las miradas vidriosas de los pájaros.

En tanto el poema se agota con la tarde
y te descalzas para pisar la tierra,
procurando que las hormigas invisibles del rocío
atraviesen la epidermis de tus plantas.

Cantarás en la noche;
Intentaré acompañarte con la mandolina,
pero tu voz será más poderosa que la música

y hará que universos escondidos en las nubes
se precipiten como niños fascinados,
como rescoldos de soles antiquísimos 

sobre los buitres sinuosos, 
                     invisibles
                                     que volcará la aurora

en la mesa del patio.
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En mitad de la noche te despierto,
te acaricio la cabeza y te pido
que bebas todas las estrellas.


GOCHO VERSOLARI

viernes, 11 de agosto de 2017

La Tarde se cayó en un Pozo



La tarde se cae en un pozo 
y nos apresuramos a recogerla,
a sopesar los daños, las oscuridades
que las avispas
 dispuestas a atacarnos a fines del verano.
llevan en sus vuelos

La tarde se cae en un pozo. 
Bastaría tu caminar tenue,
quizá un par de sonrisas,
una gaviota que escapara de tu escote
hacia las constelaciones que se abren
 más allá del sol,
para que la tarde,
enhiesta como siempre,
 imperturbable
nos arrope azul, despreocupada

Mi corazón se marcharía 
detrás de las palomas
y los vecinos murmurarían entre ellos
afirmando que acabo de morir
sin saber que brillo en la jalea de los días;
que en las noches
te visito en tu lecho como un íncubo
azul y levitante,
colosal,
hidrófilo
sobre tu cuerpo hilvanado de tardes , 
de soles,
de mares
de noches y de tumbas de mármol
que no cesan de gemir. 

Las estrellas se demuelen en tu piel. 



GOCHO VERSOLARI

miércoles, 2 de agosto de 2017

"El Vacío no se puede Demoler porque es Vacío"





El vacío no se puede demoler, porque es vacío
rezaba la leyenda en la entrada de la cueva
Te miré a los ojos. El desierto
tejía pájaros, 
                nidos
                       y deseos.

El vacío no se puede demoler porque es vacío.

Te reíste  mientras hablabas de pleonasmo
y las mariposas del polvo
atravesaron tus pies y tu mirada. 
Entonces descubriste tu seno derecho 
(el del lunar).

El desierto llenaba de espejos
la carne abrasadora 
del mediodía.
Hicimos el amor en medio de la sed,
bajo gorgonas invisibles,
bajo sierpes azules. Hicimos el amor,
y el vacío cayó en nuestras entrañas
trozo a trozo,
partícula a partícula.

Diluidos en la transpiración,
desnudos como panes
entramos a la cueva. Un cormorán azul
con la tarde en sus alas
nos bañó de silencio,
de sal
y de pequeñas muertes. "No pensemos",
dijiste mientras bebías de un oasis 
que tendieron de pronto las palomas.

  El vacío
volvería a crecer en nuestros pies
y a levantar catedrales de luz negra
sobre nuestras cabezas.

El vacío no se puede demoler porque es vacío
musitó el monstruo en mi oído derecho
un segundo antes de mi luz.

GOCHO VERSOLARI

sábado, 29 de julio de 2017

La Complicada Agonía de la Belleza




Una partícula de belleza 
ha llegado desde las letrinas donde estaba exilada.
Se arrinconó junto al ventanal,
tembló bajo las diminutas gotas de la lluvia de otoño
y  se acostó a agonizar
 en la visera de mi gorra

Desde allí 
 sigue arrastrando su  brillante muerte
mientras susurra versos en mi oído derecho, 
y no deja de inocular 
mariposas en mi sexo,

y yo que debiera marcharme,
siento que la belleza diminuta
al latir y brillar en la visera de mi gorra,
se lleva mi muerte, mi negrura,
el vértigo rojo de mis días 
y esta pequeña náusea
que me estremece al despertar.

Una ofrenda de panes y silencios
es lo que reclama para seguir brillando;
 para devorar  nostalgias e insectos del sueño; 
para seguir desnudando los cielos y las tardes.

Te cuento la historia de la belleza
que no deja de morir en la visera de mi gorra
y siento que te excitas.
Me pides observarla, te inclinas sobre ella;
el brillo
atraviesa tus mejillas y tus labios
retocados apenas.

Entonces te desnudas,
me arrastras a la cama:
 resucitaremos la belleza 
y temblará la lluvia;  y el deseo
arrojará oleadas de esplendorosa sangre
sobre las paredes oscuras de la casa. 

Llega la noche.
Un dragón lloroso e invisible,
mastica las estrellas. 

GOCHO VERSOLARI

martes, 25 de julio de 2017

Del Deseo de los Momios.



Los momios dejan sus corolas
y sus flores, todas,
y logran de ese modo
una saludable desnudez. Algunos
aún muestran dientes firmes
y vientres lisos,
no achicharrados por la obesidad.

Los momios derivan, transmigran
de un árbol a otro árbol,
de una hormiga muerta a una hormiga que vuela
y tú te descalzas para seguirlos
en esta mañana rebosante de almíbar
cuando el sol se prende de los diez destellos
que entraran por tu ventana mientras dormías
y ahora los momios te desean
y en el resto de tu mañana verás manos
separadas del cuerpo
en busca de tus senos 
y el amor de los monstruos te halagará
y se lo contarás a tu amante
y lo verás arrojarse al río turbulento
 mientras sus manos agitan la corriente.

Los momios se detienen hacia el atardecer. Te esperan.

Un perro triste se pasea
por la glauca mirada de las bestias. 

GOCHO VERSOLARI

El Centelleo de la Mosca Número Cuarenta





Centellea la mosca número cuarenta. 
La que resbalara tantos años
por mi garganta suave
en dirección a mi garganta oscura , 
cuando se abría a inmóviles  abismos ,
en los que  crecen los   pastos del olvido. 

La Mosca Número Cuarenta te persigue en silencio
te persigue invisible y levemente azul
por los senderos del aire donde tu imagen
se libera, se desnuda de las tardes
y bebe el pan azucarado del silencio. 

La mosca cuarenta se viste de librea
y sirve el té con masas
a espectrales damas vestidas con encajes. 
Al final de la tarde
reclamarán colíreo, encandiladas
por el vértigo reclinante de su brillo.

La Mosca Número cuarenta
se encandila por la esmeralda que luces
en el dedo de tu pie derecho. 
La verás revolotear en tus empeines
y detenerse en el pliegue del aire de la sala
cuando las hormigas del sol se suelten del azur
para desbarrancarse sobre el linóleo,
sedientas de tus huellas.

Centellea la mosca. Centellea
como una lámpara que olvidaran
sobre la losa de un sepulcro. 

(Gritan en mis oídos
 las estrellas). 

GOCHO VERSOLARI.

lunes, 24 de julio de 2017

Introducción a tu Sueño





No dejes de dormir
en el corazón de los milenios,
cuando el atardecer del cosmos
se llene de cabras azules,
de panes,
de peces
y silencios.

GOCHO VERSOLARI

Introducción a una Tormenta; a cualquier Tormenta




La tormenta estrecha panes
contra el edredón de tus piernas.
La tormenta. 
Balbucea, te acaricia
y un volcán azul explota lento
bajo el campo de semillas de tu tarde.  

GOCHO VERSOLARI

Introducción a un Atardecer; a cualquier Atardecer




Atardece 
en el quinto recodo de tu entraña
Atardece
y el día es un volcán
que estalla tu seno derecho
y prepara el orgasmo azul
de la alborada


GOCHO VERSOLARI

Introducción al Fondo de la Tarde




El fondo de la tarde
pintará tu sexo;
cuántas gaviotas 
se ofrenderán en holocausto
para llenar de rojo
tu  pubis silente;
anochecido.


GOCHO VERSOLARI

viernes, 14 de julio de 2017

Desde tus Pies Claros se cierne la Tormenta.




Las tormentas laten en tu empeine derecho
que al llegar la noche
se nubla, se tuerce, se agiganta
y luego se suaviza:
gacela agonizante,
patena de los días. 

Las tormentas palpitan en tu tobillo izquierdo
y desde el ápice visitan 
los cuatro extremos de los cielos
y las direcciones del espacio braman 
en un silencio acuoso
y la tormenta se abalanza con serenidad temible

Entonces
evocamos los fiordos animados del sol
y soñamos con la alegría salvaje
que a veces se desata en el costado de la entraña.

Tus pies emiten rayos hacia el fondo de la tierra
y  rompen las vasijas azules
que preparáramos para encerrar a Dios. 

GOCHO VERSOLARI

Llegará Grecia




Cabalgando un alhelí 
llegará Grecia. 
Fiordos azules y espectrales
y el sol que rebasa las costas
como una amante enloquecida

Llegará Grecia.

y tus cabellos se llenarán de tardes y manzanas
y  flameará tu desnudez  
al viento del Peloponeso;
en tus crepúsculos
se chamuscarán el cielo, el deseo,
el silencio y tu noche:
sirena azul, tendida
entre cuatro pabilos cenicientos.

Cuando el Arquero hienda la rodilla
y la vía láctea se convierta en un cuervo de nieve,
llegará Grecia.
llegará Grecia
y saldrá el sol

GOCHO VERSOLARI

martes, 27 de junio de 2017

Breve Himno al Silencio de los Pájaros





El silencio es una daga blanca
de plumas amasadas en milenios
que suelta buitres en los atardeceres
( las llaves del crepúsculo 
caen tintineantes
sobre la tierra).

El silencio es una línea
caracoleante
que llega a tus pies, que se detiene
en los sutiles recodos, en los mundos
que guardan tus tobillos

El silencio de la tierra se llena de pájaros
y nuestro andar cósmico
es un derramarse,
un llenarse,
un volverse a vaciar
mientras las aves de la muerte
llenan nuestros pechos de cintas bermejas
y los cormoranes del dolor
revolotean,
revolotean
en las estrellas.

Más allá del silencio, 
 una tundra celeste muestra a los cielos
 el lenguaje arcano de tus huellas.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 26 de junio de 2017

Dos toneladas de esmeraldas





He arrojado por la borda de la noche
dos toneladas de esmeraldas
que vomitara con mi última borrachera.

Firmes, duras,
las piedras se desplomaron sobre la realidad
y desde entonces,
las cosas cotidianas,
las rosas a lo lejos,
las miradas tiernas y las miradas torvas,
tu caminar ondeante cuando la tarde asoma;
todo,
absolutamente todo,
emite un brillo entre verdoso y azulado.

Tomo la luz con mis manos reptantes
y la convierto en lecho para que nos amemos;
que tu piel acumule
 los rebuznos misteriosos  del sol
en el filo vibrante del crepúsculo

He arrojado por la borda de la noche
dos toneladas de esmeraldas
que al caer se convirtieron en pájaros
y ahora su vuelo en la mañana 
acompaña tu caminar,
descalzo  y somnoliento,
con el café perfumando tu garganta
y  el par de lunares azules que palpitan
en el séptimo pliegue  de tu  seno.

GOCHO VERSOLARI

Los Abismos






Desfilando seductores,
mis abismos insisten  que esta noche
demuela las paredes  del silencio
y me marche en las alas 
de esas aves negras hechas de vacío;
las mismas que diseñan noche a noche
la tenue silueta de la nada.

Mis abismos en forma de burbujas y racimos
aspiran a mi vientre,
forjando planes para hundir el imperio
del último silencio.

Los abismos, tan imprescindibles
como las aves, las plegarias y el silencio;
como tus senos
que en los atardeceres
desnudan el vuelo de las noches.

Mi carne de ambos sexos
anhela noche a noche la carne de la nada
y este  resucitar continuo
en una juventud sin prisa y sin escarcha.

Siguen desfilando los abismos; aquellos
que  devoran 
y a veces vomitan las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

Solía




Solía enraizarme en las tormentas,
convertirme en viento,
en racimos de lluvia, A veces
mis propios relámpagos me enceguecían durante semanas.
y yo solía salir bajo mis lluvias
con ojos desesperados y sexo enhiesto.

Desde lejos se escuchaban mis aullidos
y por las puntas de mis dedos
escapaban chispas azules
y  silencios del cosmos.

Solía regresar cansado
y tenderme en la cama que habías preparado
cerca del cielo de la habitación.
Allí te esperaba mientras amasaba el sueño
y la tormenta se presentaba en mis ojos cerrados
con la forma de un caleidoscopio que se cierra.

Solía recibir tu sexo
como una maroma que me uniría al cielo de la noche;
como un pensamiento creador
de horizontes, de pájaros. Un puñado de rayos retrasados
llegaba en tanto a mi vientre
y deteniéndose en mi miembro
invocaba los silencios de arriba,
los silencios de abajo
y los gritos trémulos que no se profirieron nunca,.

Solía. Ahora
el cuarto se llena de azulejos
posados en el alféizar
que no dejan de mirarme y de soñarme

Un dragón de luz azul
levantan las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

Las Mujeres Emergen de mi Lápiz



La punta de mi lápiz se llena de chispas
y una bola de fuego agiganta la noche
y desata cataratas de pan
que se mezclan al brillo de los copos, cada uno
con la forma de un seno,
redondos como vulvas y corolas; las siluetas
que no dejan de caer,
sugieren desde una cintura
hasta la  blanda valva
de una cadera.

Las mujeres emergen de mi lápiz
como las nubes oscuras del invierno.
Se desnudan,
se alejan. El ocaso
las devora y vomita y ellas
no abandonan su baile

El amago de la soledad
enrojece  la luna de diciembre
y demuele despacio las estrellas.

GOCHO VERSOLARI

La Diaria Matanza de las Vírgenes



En algún momento del crepúsculo
miles de vírgenes son degolladas a granel

Después resucitarán en mi lecho,
cuando el blanco de la noche se derrame
sobre los ventanales del tiempo. Después
se conjurarán las vírgenes muertas
para hacer el amor con mi sombra,
con la sombra de mi sombra,
con mis atardeceres y con  todos los sitios
que guardan mi ausencia; ese diamante enorme
que no ha cortado
ni cortará
ningún cristal.

Corre.
Refugiate en tu casa:
el brillo de una matanza colosal
llueve de los costados de la luna.

GOCHO VERSOLARI

lunes, 19 de junio de 2017

Desnuda





Desnuda
te trepas a los labios del día
para balancearte y deslizarte
de adelante
hacia  atrás,
del medio
hacia el costado. El sol
cuelga castillos de tu piel
mientras las auroras se derraman
como gotas de una ambrosía novísima.

Desnuda,
atraviesas la nube pequeña
y por un  instante minúsculo,
tu cuerpo se transforma
en agua algodonosa;
en humor de ángeles,
en eructos del sol.

No dejes de transitar sobre mi pecho
cuando la alborada arañe las alfombras del día.
No dejes de lamer los corazones de la noche,
cansados a veces;
despedazados  otras.
Seguirás desnuda
como una canción de sal
que alguien olvidara en el interludio de las rosas,
en las orejas de la noche,
en el sueño que me traga y me traga
bajo los azules durazneros
de Aldebarán.


GOCHO VERSOLARI