sábado, 29 de julio de 2017

La Complicada Agonía de la Belleza




Una partícula de belleza 
ha llegado desde las letrinas donde estaba exilada.
Se arrinconó junto al ventanal,
tembló bajo las diminutas gotas de la lluvia de otoño
y  se acostó a agonizar
 en la visera de mi gorra

Desde allí 
 sigue arrastrando su  brillante muerte
mientras susurra versos en mi oído derecho, 
y no deja de inocular 
mariposas en mi sexo,

y yo que debiera marcharme,
siento que la belleza diminuta
al latir y brillar en la visera de mi gorra,
se lleva mi muerte, mi negrura,
el vértigo rojo de mis días 
y esta pequeña náusea
que me estremece al despertar.

Una ofrenda de panes y silencios
es lo que reclama para seguir brillando;
 para devorar  nostalgias e insectos del sueño; 
para seguir desnudando los cielos y las tardes.

Te cuento la historia de la belleza
que no deja de morir en la visera de mi gorra
y siento que te excitas.
Me pides observarla, te inclinas sobre ella;
el brillo
atraviesa tus mejillas y tus labios
retocados apenas.

Entonces te desnudas,
me arrastras a la cama:
 resucitaremos la belleza 
y temblará la lluvia;  y el deseo
arrojará oleadas de esplendorosa sangre
sobre las paredes oscuras de la casa. 

Llega la noche.
Un dragón lloroso e invisible,
mastica las estrellas. 

GOCHO VERSOLARI

martes, 25 de julio de 2017

Del Deseo de los Momios.



Los momios dejan sus corolas
y sus flores, todas,
y logran de ese modo
una saludable desnudez. Algunos
aún muestran dientes firmes
y vientres lisos,
no achicharrados por la obesidad.

Los momios derivan, transmigran
de un árbol a otro árbol,
de una hormiga muerta a una hormiga que vuela
y tú te descalzas para seguirlos
en esta mañana rebosante de almíbar
cuando el sol se prende de los diez destellos
que entraran por tu ventana mientras dormías
y ahora los momios te desean
y en el resto de tu mañana verás manos
separadas del cuerpo
en busca de tus senos 
y el amor de los monstruos te halagará
y se lo contarás a tu amante
y lo verás arrojarse al río turbulento
 mientras sus manos agitan la corriente.

Los momios se detienen hacia el atardecer. Te esperan.

Un perro triste se pasea
por la glauca mirada de las bestias. 

GOCHO VERSOLARI

El Centelleo de la Mosca Número Cuarenta





Centellea la mosca número cuarenta. 
La que resbalara tantos años
por mi garganta suave
en dirección a mi garganta oscura , 
cuando se abría a inmóviles  abismos ,
en los que  crecen los   pastos del olvido. 

La Mosca Número Cuarenta te persigue en silencio
te persigue invisible y levemente azul
por los senderos del aire donde tu imagen
se libera, se desnuda de las tardes
y bebe el pan azucarado del silencio. 

La mosca cuarenta se viste de librea
y sirve el té con masas
a espectrales damas vestidas con encajes. 
Al final de la tarde
reclamarán colíreo, encandiladas
por el vértigo reclinante de su brillo.

La Mosca Número cuarenta
se encandila por la esmeralda que luces
en el dedo de tu pie derecho. 
La verás revolotear en tus empeines
y detenerse en el pliegue del aire de la sala
cuando las hormigas del sol se suelten del azur
para desbarrancarse sobre el linóleo,
sedientas de tus huellas.

Centellea la mosca. Centellea
como una lámpara que olvidaran
sobre la losa de un sepulcro. 

(Gritan en mis oídos
 las estrellas). 

GOCHO VERSOLARI.

lunes, 24 de julio de 2017

Introducción a tu Sueño





No dejes de dormir
en el corazón de los milenios,
cuando el atardecer del cosmos
se llene de cabras azules,
de panes,
de peces
y silencios.

GOCHO VERSOLARI

Introducción a una Tormenta; a cualquier Tormenta




La tormenta estrecha panes
contra el edredón de tus piernas.
La tormenta. 
Balbucea, te acaricia
y un volcán azul explota lento
bajo el campo de semillas de tu tarde.  

GOCHO VERSOLARI

Introducción a un Atardecer; a cualquier Atardecer




Atardece 
en el quinto recodo de tu entraña
Atardece
y el día es un volcán
que estalla tu seno derecho
y prepara el orgasmo azul
de la alborada


GOCHO VERSOLARI

Introducción al Fondo de la Tarde




El fondo de la tarde
pintará tu sexo;
cuántas gaviotas 
se ofrenderán en holocausto
para llenar de rojo
tu  pubis silente;
anochecido.


GOCHO VERSOLARI

viernes, 14 de julio de 2017

Desde tus Pies Claros se cierne la Tormenta.




Las tormentas laten en tu empeine derecho
que al llegar la noche
se nubla, se tuerce, se agiganta
y luego se suaviza:
gacela agonizante,
patena de los días. 

Las tormentas palpitan en tu tobillo izquierdo
y desde el ápice visitan 
los cuatro extremos de los cielos
y las direcciones del espacio braman 
en un silencio acuoso
y la tormenta se abalanza con serenidad temible

Entonces
evocamos los fiordos animados del sol
y soñamos con la alegría salvaje
que a veces se desata en el costado de la entraña.

Tus pies emiten rayos hacia el fondo de la tierra
y  rompen las vasijas azules
que preparáramos para encerrar a Dios. 

GOCHO VERSOLARI

Llegará Grecia




Cabalgando un alhelí 
llegará Grecia. 
Fiordos azules y espectrales
y el sol que rebasa las costas
como una amante enloquecida

Llegará Grecia.

y tus cabellos se llenarán de tardes y manzanas
y  flameará tu desnudez  
al viento del Peloponeso;
en tus crepúsculos
se chamuscarán el cielo, el deseo,
el silencio y tu noche:
sirena azul, tendida
entre cuatro pabilos cenicientos.

Cuando el Arquero hienda la rodilla
y la vía láctea se convierta en un cuervo de nieve,
llegará Grecia.
llegará Grecia
y saldrá el sol

GOCHO VERSOLARI